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11 mayo 2009

Jaisalmer

Dándole continuidad a las series de puertas y ventanas he recordado que tenía algunos ejemplos en la carpeta correspondiente a la India. Se trata de las fotos del viaje que realice allá por el año 1.997, junto con mi hermano, durante 4 semanas por la India y Nepal.

Se trata de fotos de puertas y ventanas tomadas en la ciudad de Jaisalmer (Rajasthan), ubicada muy cerca de la frontera con Pakistan en medio del desierto del Thar.

Para llegar a Jaisalmer hay que ir expresamente, no se pasa por allí de forma casual, pero es un lugar absolutamente alucinante donde perderse es sugaramente lo mejor que hacer.

Entrada a un templo jainista de la ciudad amurallada

Decoración en el dintel de una puerta de la ciudad baja

Casa en ruinas de la ciudad baja

Ventanas características de las casas de la ciudad baja

Otra entrada a un templo jainista de la ciudad amurallada

01 marzo 2009

Los Tres Mosqueteros en... Mumbai

Puer no, no toca hablar de Alejandro Dumas ni de su novela ni de las películas/series que respecto a la misma existan por ahí... ¿O tal vez sí?

Este sabado fui al cine con mi chico. Fuimos a la sesión de noche, en pleno centro de Madrid, y la elegida fue Slumdog Millonaire, en versión original subtitulada.

El Monzón llegando a Mumbai (Foto de Azhar Chougle)

Últimamente estoy un poco distanciado de premios, éxitos y actualidad en lo que a cine se refiere pero, por la razón que sea, este película me habia llamado la atención. Además había leído una entrada sobre la película en el blog Vide Super y me llamó la atención el entusiasmo y la pasión con que su autor hablaba sobre ella. Pensé que mi intuición no estaba equivocada y me propusé verla.

Después de varios intentos fallidos ayer nos decidimos. La verdad es que iba con un cierto escepticismo por el día elegido (sabado noche), la sala (enorme) y la última ración de premios otorgados a la película (los Oscar no tienen porque ser garantía de nada) pero todo fue apagar las luces y dar comienzo a la magia: durante casi dos horas no hubo nada aparte de la película, sin toses ni ruidos, sin comentarios de nadie, varios cientos de ojos solo pendientes de la pantalla. Muy pocas veces se capta la atención de forma tan completa como lo consiguió anoche Slumdog Millionaire. En nuestro caso, nadie aplaudió, pero se notaba en las caras el estrago de la cascada de emociones sentidas.

Desde luego, en la mia se tenía que notar porque los últimos veinte minutos de la película me resultaron increibles hasta el punto de que se me saltaron las lágrimas. Que a estas alturas de la vida y con los tiempos que corren una película consiga trasnportarme tan facilmente a un “universo paralelo” de emociones me resulta prodigioso. O eso, o que uno sea una nenaza, que vaya usted a saber...

El cine es magia, ilusión, emoción... o por lo menos eso debería ser. Y ayer se volvió a demostrar.