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19 junio 2011

Miradas


03 junio 2011

Los detectives salvajes


Autor: Roberto Bolaño.
Valoración (de 1 a 10): 8.
Cuestiones a destacar:
  • La sorprendente estructura de la novela.
  • La sensación de que el argumento es una excusa estupenda para escribir acerca de todo; o mejor dicho, el argumento de la novela es la excusa para hablar del "realismo visceral" que, por lo que he podido averiguar, se corresponde con el infrarrealismo, un movimiento poético que se dio en los años 70 y en el que Bolaño participó.
  • Me ha emocionado especialmente la tercera parte de la novela "Los desiertos de Sonora (1976)" por su ritmo enfebrecido, por su tensión, por la sensación de irrealidad y de tragedia que transmite cada frase.
  • Y me producen una especial ternura todos los apartados de la segunda parte de la novela en los que aparece Amadeo Salvatierra tomando mezcal Los Suicidas y recordando a Cesarea Tinajero...
  • Bolaño es único. Con 2666 aluciné y ahora me ha vuelto a pasar algo similar. Imprescindible.

21 mayo 2011

15 M - Reflexionamos...

15 M - Valencia

(foto:Jacobo Méndez)

15 M

25 enero 2011

Adan en Edén

"Tembló. Fue el gran temblor del 19 de septiembre de 1985, cuando buena parte de la ciudad de México quedó destruida. sobre todo la zona edificada sobre antiquísimos lagos y canales que esa mañana en la que yo yacía con Zoraida regresaron a reclamar su flujo soterrado.

Se movían las lamparas, los techos, los muebles, sonaban los ganchos dentro de los armarios, cayeron al piso las imágenes de la Virgen de Guadalupe en esta recámara y en todas las del burdel de Durango, las vajillas y las vaginas tronaron, los puentes y las rutas se desvanecieron y afuera del prostíbulo la ciudad despertó azorada de sí misma, abiertos los ojos a todo lo que la metrópoli era y había sido, como si el pasado fuese el fantasma dormido de México, el gran Dios del Agua que resucita de vez en cuando y como no encuentra cauce llega agitadamente, sacude su cuerpo capturado entre cemento y adobe, se cuela por desagües y brota por alcantarillas, dejando una estela de destrucción que no es sino el llanto de una impotencia que se recuerda como antiguo poder y, terminada la obra destructiva, regresa a su cauce profundo de paz polvorienta".

Carlos Fuentes

23 enero 2011

Otra primera vez

Ayer, mientras viajaba en autobús de vuelta a casa, alguien me ofreció cederme su sitio para que me sentase. Agradecí el ofrecimiento pero lo rechacé.

La persona que me lo ofreció, una chica joven de escasos veinte años, me miró brevemente y utilizando la formula de cortesía que habitualmente se usa en estos casos (la misma que yo hubiera utilizado en circunstancias similares) me preguntó si me gustaría sentarme.

Es la primera vez. Tengo 44 años y es la primera vez que me hacen ese ofrecimiento.

No me lo puedo quitar de la cabeza. ¿Tengo ya aspecto de necesitar sentarme en el autobús? Siempre pensé que eso llegaba más tarde, con 50, 60 años... ¿A que edad se le cede a alguien el asiento en el autobús? ¿Represento ya esa edad?

En fin, que como ya decía Silvio Rodríguez, el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos...

16 noviembre 2009

Amistad emocionante

Seguro que hay muchas maneras de definir la amistad y el vértigo que se siente al "conectar" con otra persona afin. Pero la forma en que la describe Gonzalo Celorio en las líneas que van a continuación me resulta conmovedora:

"Tantas ideas en la cabeza y tantos sueños en el corazón, que se fueron deshilvanando y enredándose con los tuyos durante innumerables tardes que se convertían en noches, y noches que se convertían en madrugadas. El poema que se adhiere a la memoria y se reconstruye verso a verso, el disco que se escucha veinte veces, el trago que se multiplica. Las referencias comunes, de las que nace el humor; los descubrimientos simultáneos, que arañan la felicidad; las afinidades eufóricas, que se vuelven retroactivas".
Y retiemble en sus centros la tierra
Gonzalo Celorio

07 noviembre 2009

Por fin

Pero este regreso también tiene otro suceso como base que puede servir de punto de partida para esta nueva etapa y que, además, está directamente ligado al origen de este blog.

"Que sea eterno mientras dure" tiene su origen en México, en un marco para fotos (que aún sigue sin foto porque ha adquirido entidad por si mismo y no necesita ningún añadido para existir) y en una persona: Alberto.

Esta semana Alberto y yo hemos recibido una noticia que supone el fin de una etapa. El jueves Alberto recibió una carta del Ministerio de Justicia en la que se le comunicaba que le había sido concedida la ciudadanía española que solicitó hace más de 25 meses. Lo cierto es que habíamos conocido la noticia a mediados de octubre a través de la página web del Ministerio, pero la llegada de la carta oficial ha sido la "señal" definitiva.

Antes de la carta y después de ella. En el antes se queda el sufrimiento innecesario, la incertidumbre, la espera, las colas para presentar "papeles", las comeduras de cabeza y las malas formas y peores maneras. Y a pesar de todo, ninguna experiencia se puede comparar a estos nueve años y medio.

El después ha comenzado ya. Felicidades Alberto.


Constancia...

O mejor dicho, falta de ella.

Regreso a este blog después de un montón de días (meses, mejor dicho) en los que ni siquiera en pensado en él... lo cual no habla excesivamente bien ni el blog ni de mi. Los propósitos de constancia que me impuse cuando lo comencé se han evaporado a la menor oportunidad.

Esta semana un buen amigo encontró esta página web y supo identificarme como su autor. Mientras hablábamos, y sobre todo después, no pude dejar de pensar que no había habido una razón para abandonarlo y que tampoco tenía que existir una razón concreta para volver a él.


Así que aquí estoy de nuevo, veamos que es lo que sucede esta vez...

02 mayo 2009

Influenza

Aunque a veces me da la sensación de cierta frivolidad a la hora de hablar de este tipo de asuntos, sí que me gustaría compartir algunas reflexiones que al hilo del asunto se me han pasado por la cabeza en los últimos diez días.

La primera de todas es que, en contra de lo que a veces se pueda percibir, esta vez han funcionado de forma eficaz los mecanismos mundiales y nacionales de detección y prevención. Lógicamente no soy ningún experto y no tengo más información que el resto de los mortales pero la impresión que tengo es que existe un organismo supra nacional (OMS) que ha trabajado rápido y bien y que las autoridades sanitarias locales no han hecho demasiadas tonterías (bueno, el gobierno egipcio ha ordenado sacrificar toda la cabaña porcina cuando, a lo que parece, los pobres cerdos tienen poco o nada de culpa esta vez). Aunque parezca increíble, el asunto salió a la luz hace tan solo diez días. Da la sensación de que ya llevamos toda la vida viviendo con el problema pero no es así. 10 días, solo 10 días.


La segunda cuestión me ha surgido al hilo de las imágenes que he visto, casi todas de México, de gente que vive de forma permanente con una mascarilla en la boca. Es la constatación de que los humanos somo peligrosos para nosotros mismos. A la espera de las conclusiones y reparto de culpas de los iluminados de turno (¿será pecado, también, llevar mascarilla como lo es usar preservativos? ¿Esclarecerá el infalible Santo Padre la cuestión o preferirá callar en aras de mantener su, ya de por si dañado, índice de popularidad?) es terrible constatar una vez más el rumbo peligroso al que se encamina la humanidad. Según las últimas noticias, el nuevo virus es dañino en cuanto que es nuevo, desconocido, pero no parece que sea especialmente agresivo. ¿Qué hubiera pasado si, por ejemplo, hubiese sido un virus muchos dañino, si el índice de mortandad fuera mucho más elevado? ¿Es posible que eso suceda hoy en día? ¿Tendríamos que limitarnos a"verlo" pasar como si una nueva Peste Negra se tratara?


Por último, mis pensamientos se dirigen especialmente a México, a la gente de México que está soportando y sobrellevando este asunto con una tranquilidad y saber estar absolutamente ejemplar. Toda la actividad pública suspendida y una cuarentena voluntaria que se está cumpliendo de forma ejemplar en un país acostumbrado a mirar a las cosas de frente y a incorporar a la rutina diaria los peores designios. Así ha sido siempre y así sigue siendo.



Un poco de calma...

Este fin de semana más largo de lo habitual me permite tomar un poco de aire y olvidar por unas horas una rutina diaria que ha sido especialmente agobiante durante el mes de abril.

A poco que se recapacite se da uno cuenta de que vive para cumplir con obligaciones auto impuestas. Casi llegas a perder el aliento pero aún así siempre surge el impulso adicional que te permite cumplir con el objetivo establecido. Se llega, no importa cómo, pero se llega. Es completamente estúpido.

En fin, que este post es consecuencia de la obligación auto impuesta de que este fin de semana tenía que retomar la actividad en el blog. Tengo un montón de cosas en la cabeza que quisiera contar pero no encuentro el momento de calma necesito para sentarme a escribir.

Finalmente esta tarde he podido. Espléndido, he conseguido cumplir la tarea. Bien hecho. Un pendiente menos en la lista.

05 abril 2009

Laura / Dowson

Haciendo limpieza en una armario (es decir, tirando a la basura cosas que en su momento guardamos porque considerábamos importantes y que ahora necesitamos convertir -y convertimos- a la categoría de innecesarias para hacer hueco a los nuevos objetos importantes) he encontrado un cuaderno de notas en el que anotaba frases o diálogos de películas que me llamaban la atención o me impactaban.

Hay de todo, la mayoría de ellas fuera de cualquier contexto reconocible, ni siquiera el título de la película de donde pudieron haber surgido. Algunas me siguen gustando y otras me resultan totalmente insulsas. Entre ellas hay una que me sigue pareciendo estupenda:

"Efímeros son el llanto y la risa,
el amor, el deseo y el odio;
creo que no son parte nuestra
después de cruzar el umbral.
Efímeros son los días de vino y rosas:
de las nieblas del sueño
surge el sendero un instante,
luego se cierra dentro de un sueño."

Así que me he puesto a rebuscar por internet y no me ha costado demasiado averiguar de donde la saque: la cita aparece en la película "Laura" de Otto Preminger que creo que es de 1943.


Se trata del siguiente poema (Vida breve) del poeta inglés Ernest Christopher Dowson:



VITAE SUMMA BREVIS

They are not long, the weeping and the laughter,
Love and desire and hate;
I think they have no portion in us after
We pass the gate.

They are not long, the days of wine and roses:
Out of a misty dream
Our path emerges for a while, then closes
Within a dream.


El caso es que no recuerdo apenas nada de la película y tampoco el contexto en el que se mencionan estos versos (¿quizá al final?). Si no me equivoco, la vi en los años 90. Desde entonces ha pasado mucho tiempo pero ¿tanto como para que no recordar nada? Lo que sí recuerdo es que me gustó, pero he estado viendo algunos vídeos encontrados en internet y no me suena nada, aparte de los protagonistas, aunque estos son lo suficientemente conocidos como para relacionarlos únicamente con esta película... En fin, mi memoria es un desastre.

Tengo que volver a verla, la tengo que buscar y recordar porque me impresionaron esos versos entonces, porque me siguen gustando ahora.

Maldita memoria.

01 abril 2009

Capitolio

He estado cuatro veces en Roma y es una ciudad que siempre me parecido fascinante. La última vez fue a finales de agosto de 2006.

Con Roma me sucede una cosa muy curiosa y es que cada vez que he ido he regresado con una visión diferente, con la impresión de haber visitado ciudades diferentes. Y eso, por ejemplo, no me pasa con París o con Berlín.

Es una situación extraña. Conozco el marco general pero los detalles, la luz, el ambiente de cada visita aportan matices que transforman los recuerdos anteriores. Es como tener una visión con múltiples facetas que se superponen unas con otras.

Hay un lugar de la ciudad que me gusta especialmente tanto por su significación histórica, su enorme carga artística y por la simbología que toda ella refleja. Se trata de la Plaza del Campidoglio en la colina Capitolina.


Centro neurálgico de la ciudad y del mundo en la antigüedad clásica, Migue Ángel volvió a reforzar su simbología mediante una renovación arquitectónica que la adaptaba a los nuevos tiempos. Así, el centro neurálgico de la ciudad recuperaba su esplendor renegando de su pasado caduco y haciendo frente a su nueva realidad: la plaza diseñada por Miguel Ángel da la espalda a las ruinas del Foro y se abre hacia la nueva ciudad en dirección al Vaticano y la basílica de San Pedro.

En fin, un lugar tremendamente significativo que me emociona siempre que lo he visitado.

Cuelgo también una foto que tome en mi última visita y en la que se puede apreciar una de la ventanas del Palazzo Nuovo que se encuentra en la Plaza.


Me gusta especialmente por el juego de sombras y luces, la combinación de pilastras y columnas, el contraste de tonos y colores o la utilización de elementos arquitectónicos. Una auténtica maravilla que resalta aún más teniendo en cuenta el conjunto de todo el edificio.


Un lugar repleto de magia, emoción y belleza.

29 marzo 2009

Otro pequeño laberinto...

Llevo unos cuantos días dándole vueltas a un asunto y no acabo de encontrar el hilo que me ayude a salir del laberinto. Espero que solo sea torpeza mía…

Por distintas razones y en diferentes circunstancias me he atrevido a afirmar en dos ocasiones en las últimas semanas que una de las principales razones de la existencia de cada uno de nosotros es, o debería ser, el ser mejores cada día. Por supuesto, no estoy hablando del “buenismo” sino de la capacidad para asumir los aconteceres de cada día para crecer como personas y enriquecernos a la vez que enriquecemos a las personas que están a nuestro alrededor.

Vaya por delante que creo que esta es una forma bastante digna de darle un sentido a la vida y que si bien esta actitud es compartida por una cantidad importante de personas no me voy a engañar pensado que es un precepto de cumplimiento universal ni una verdad absoluta.

Lo que me desasosiega respecto a todo esto es lo fácil que resulta aconsejar a los demás acerca de la conveniencia de hacer un esfuerzo para superar la adversidad y sobre el maravilloso efecto enriquecedor que estas penalidades suplementarias nos va a reportar.

Además ¿qué validez le podemos otorgar a una supuesta verdad de este tipo, más allá del propio ámbito individual? ¿No se tratará al fin y al cabo, y como tantas otras cosas, de una muleta para seguir adelante? Supongo que no tendría nada de malo que así fuera pero entonces, ¿con qué legitimidad me atrevo a dar palabras de consuelo que podrían ser castillos en el aire…?

Todo esto se ha entremezclado con la lectura de un librito de María Zambrano (“La Confesión. Genero Literario”, que ya comentaré en otra entrada cuando lo termine) donde se habla mucho de la búsqueda de la verdad y un artículo que apareció hace un par de semanas en El País titulado “Leer en tiempos de crisis” (Manuel Fernández-Cuesta) y que me aportó un punto de vista diferente respecto a la lectura y individualismo.


Mézclese bien todo esto, agítese con vigor y ya tenemos organizado un pequeño lío que, en una cabeza poco despierta como la mía, se convierte en embrollo. En fin, los laberintos llevan implícita la búsqueda de la salida… Habrá que seguir buscando y averiguando. ¿Quizá así aprendamos a mejorar?

13 marzo 2009

Fin de semana: Portugalete

En unas horas, salgo junto con Alberto a pasar en fin de semana a casa de mi madre, en Portugalete. No volvíamos desde Año Nuevo/Reyes (los zapatos para los regalos de Reyes siempre se ponen en casa de mi madre) y ahora ya me apetecía.

Cada vez vamos menos así que cuando finalmente nos dejamos caer por allí el asunto se convierte en una reunión familiar: mi madre, mis hermanos, mis cuñadas y mis sobrinos, que cada día están mas guapos (aquí es donde me tengo que poner el babero para no mojarme demasiado)...

Y aparte de vernos, pues hacemos lo que se suele hacer en estas ocasiones, o sea, comer (y beber). Todo tremendamente tranquilo y agradable.

Luego el trauma es regresar el domingo a Madrid, tragarte cinco horas de autobús, llegar tarde a casa, madrugar al día siguiente... De todas formas, siempre merece la pena y a los "inconvenientes" se les ignora y ya está.

Siempre he pensado, y cada vez lo tengo más claro, que tengo una suerte inmensa con mi familia, porque cumplen (cumplimos) con el papel que nos corresponde y que no es otro que el de "estar ahí", ser una referencia.

En los tiempos que corren hay muchos "roucos" y "benedictos" empeñados en acusarnos de cientos de miles de cosas, entre ellas la destrucción de la familia. No deja de ser una solemne tontería, peligrosa como todo lo que tiene que ver con los "hombres santos", pero tontería al fin y al cabo.

Lo verdaderamente importante es que en la familia, como la sociedad en la que vivimos, gana terreno la tolerancia y la integración. Se acabaron los corsés rígidos creados al dictado de mentes preclaras. Y, si no se acabaron, ese debería ser el camino a seguir, paso a paso...

Y bueno, basta ya de rollos... ¡que me voy de "finde"!

04 marzo 2009

Como un niño...

Ya he comenzado las clases de Chino de este semestre. Como ya os comenté es una asignatura libre que he cogido y con la que daré por concluida la licenciatura de Documentación que comencé hace ya algunos años.

Empiezo desde cero, la primera unidad se refiere a como saludarse y preguntar por los nombres. O sea, lo más básico como en todas las lenguas. Pero la dinámica es diferente por dos razones: en primer lugar porque los métodos actuales de estudio del Chino incluye el aprendizaje y uso del "pinyin", la transcripción fonética de los caracteres, como herramienta adicional y en segundo lugar por que hay que aprender los caracteres chinos.

(Carácter chino tradicional que significa amar)

Esta semana he empezado a escribir caracteres y no os podéis imaginar que sensaciones más curiosas estoy sintiendo. Por un lado intento que los trazos que hago se parezcan al original pero los resultado son, por el momento, para morirse de la risa. Cuando consigo alguno medianamente aceptable, resulta que me ha quedado muy grande, o esta mal situado dentro de la línea, o no he seguido el orden obligatorio de los trazos...

(Caracteres chinos del siglo XII a. C. trazados en un caparazón de tortuga. Se utilizaban en prácticas adivinatorias)

A raíz de todo ello me he dado cuenta de que, en realidad, soy un completo analfabeto para ese idioma y que por lo tanto tengo que empezar desde cero como cuando aprendí a escribir en castellano (ya sabéis, eso del mamemimomu y mimamamemima) y tuve que dominar el abecedario y todas sus combinaciones y reglas. Y que por lo tanto mi torpeza, aparte de física también lo es mental, en el sentido de que mi cerebro debe acostumbrarse a procesar y representar esos nuevos símbolos... Y para eso es necesario hacer muchos "dibujitos", porque en realidad soy como un niño, solo que con 40 tacos y con el cerebro un poco menos receptivo que cuando aprendí el "tomate"...

El problema del aprendizaje radica en que puede haber varios caracteres que representen sonidos idénticos aunque con significados completamente diferentes. Es ahí donde esta la dificultad, pero bueno, ya me preocupare de eso cuando tenga criterio para ello. Lo importante es que esta semana he aprendido los primeros 15 caracteres, ya solo me faltan unos 1985 más para alcanzar el nivel básico de alfabetización.

Una curiosidad: en el siglo XVII se publico el Diccionario Kangxi - 康熙字典 - que llego a tener más de 47.000 caracteres; los diccionarios actuales cuentan con entre 5.000 - 12.000 caracteres.

03 marzo 2009

Por fin...

Hoy, 3 de marzo de 2009, he terminado de pagar la hipoteca de mi casa. Después de 9 años y diez meses el banco me ha cargado el último recibo y el préstamo aparece como, definitivamente, cancelado.


Aun recuerdo la angustia que sentí durante los meses previos a la firma de la hipoteca y la posterior incertidumbre dándole vueltas a la cabeza sobre si sería capaz de llegar hasta el final...

Después vinieron dos años trabajando en México que a la vez que hacían que no disfrutará de mi casa recién comprada ( me fui al de siete meses de comprarla), me dieron la confianza y seguridad de que terminaría cancelando mi deuda sin problemas. Después todo fue mucho más sencillo.

Finalmente, he podido ¿Por qué no iba a poder? Curiosamente, no siento una emoción especial. Estoy contento porque me quito un peso de encima (más aún viendo como está el panorama general) pero tampoco siento la euforia que pensé que iba a sentir. ¿Será que me he acostumbrado a mi "querida" hipoteca? Espero que no... Estoy seguro de que no.

01 marzo 2009

Los Tres Mosqueteros en... Mumbai

Puer no, no toca hablar de Alejandro Dumas ni de su novela ni de las películas/series que respecto a la misma existan por ahí... ¿O tal vez sí?

Este sabado fui al cine con mi chico. Fuimos a la sesión de noche, en pleno centro de Madrid, y la elegida fue Slumdog Millonaire, en versión original subtitulada.

El Monzón llegando a Mumbai (Foto de Azhar Chougle)

Últimamente estoy un poco distanciado de premios, éxitos y actualidad en lo que a cine se refiere pero, por la razón que sea, este película me habia llamado la atención. Además había leído una entrada sobre la película en el blog Vide Super y me llamó la atención el entusiasmo y la pasión con que su autor hablaba sobre ella. Pensé que mi intuición no estaba equivocada y me propusé verla.

Después de varios intentos fallidos ayer nos decidimos. La verdad es que iba con un cierto escepticismo por el día elegido (sabado noche), la sala (enorme) y la última ración de premios otorgados a la película (los Oscar no tienen porque ser garantía de nada) pero todo fue apagar las luces y dar comienzo a la magia: durante casi dos horas no hubo nada aparte de la película, sin toses ni ruidos, sin comentarios de nadie, varios cientos de ojos solo pendientes de la pantalla. Muy pocas veces se capta la atención de forma tan completa como lo consiguió anoche Slumdog Millionaire. En nuestro caso, nadie aplaudió, pero se notaba en las caras el estrago de la cascada de emociones sentidas.

Desde luego, en la mia se tenía que notar porque los últimos veinte minutos de la película me resultaron increibles hasta el punto de que se me saltaron las lágrimas. Que a estas alturas de la vida y con los tiempos que corren una película consiga trasnportarme tan facilmente a un “universo paralelo” de emociones me resulta prodigioso. O eso, o que uno sea una nenaza, que vaya usted a saber...

El cine es magia, ilusión, emoción... o por lo menos eso debería ser. Y ayer se volvió a demostrar.

29 enero 2009

Vacaciones

Estoy de vacaciones y no me siento de vacaciones. Intenté coger tres días en el trabajo y aunque al principio fue que sí, al final siempre no y solo han podido ser dos.

Lo cierto es que me vienen esplendidamente para hacer esas cosas que siempre tenemos pendientes y para las cuales hace falta un poco de tiempo: hoy he estado en las rebajas, he ido al IKEA a por un par de cosas, tengo reunión de la comunidad de vecinos (horror!!), mañana me toca ir al dentista (más horror!!! y, además, estres), preparar la casa porque este fin de semana vienen a Madrid unos amigos y voy a estar liado (ya sabeis, cambiar toallas, quitar pelusas del suelo,etc), montar las baldas del IKEA...

Pero tanta actividad "obligatoria" y necesaria en días de vacaciones no me gusta. Lo que seguramente sucede es que nos hemos acostumbrado a asociar vacaciones con diversión, disfrute personal y cero preocupaciones y nunca con obligaciones y responsabilidad.

En fin, que a pesar de que no madrugo, de verás que no me siento de vacaciones. El año pasado, por estas fechas, estaba en Bélgica conociendo Bruselas, Brujas y Gante. Os dejo una foto de esta última ciudad que me encanto. Aquello sí que fueron vacaciones...